Ascher F64-V3 : Prueba y análisis | Cuánto valdrá realmente en 2026
Ascher F64-V3: Mi opinión resumida
El F64-V3 es el volante de Fórmula de gama alta de Ascher Racing, una pieza de aluminio mecanizado equipada con 64 entradas configurables. Lo hemos probado en una plataforma de transmisión directa y hace honor a su reputación como referente en calidad de fabricación. Paletas magnéticas, embrague con punto de deslizamiento ajustable, dos joysticks de 5 ejes: es una herramienta para pilotos exigentes. Está disponible en versión USB (compatible con todas las bases) y en versión SC inalámbrica, exclusiva para Simucube 2.
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Lo que nos ha gustado
- Fabricación ejemplar en aluminio mecanizado, rigidez total
- 64 entradas configurables, disposición clara
- Recorridos de los pistones perfectamente calibrados
- Paletas magnéticas con un chasquido nítido y preciso
- Embrague sin contacto con punto de deslizamiento ajustable con una precisión de 0,1
- Empuñaduras cómodas para sesiones largas
- Versión USB compatible con cualquier base
Las reservas
- No lleva pantalla ni LED de revoluciones integrados (se debe instalar una pantalla externa)
- Mandos de pulgar situados en la parte inferior, a los que cuesta llegar en plena curva
- Las paletas de cambio son un poco ruidosas
- Empuñaduras de goma que atrapan el polvo
- Versión SC limitada a las bases Simucube 2
- Precio de gama alta, excesivo para un uso ocasional
Ficha técnica
| Tipo | volante de gama alta |
| Diámetro | 285 mm |
| Chasis | aluminio mecanizado con CNC y anodizado |
| Panel frontal | placa de aluminio de 5 mm grabada con láser |
| Peso | unos 1140 g |
| Entradas | 64 configurables |
| Botones | 14 pulsadores multicolores (2 protegidos) |
| Joysticks | 2 joysticks de 5 ejes |
| Codificadores | 2 con pulsador + 2 con el pulgar |
| Rotativos | 2 interruptores de 12 posiciones |
| Paletas de velocidad | magnéticos, aluminio anodizado |
| Placas de embrague | sensores Hall sin contacto, punto de deslizamiento ajustable |
| Conexiones | versión USB (todas las bases) o SC inalámbrica (Simucube 2) |
| Autonomía inalámbrica (SC) | unas 800 horas, recarga por USB-C |
| Montaje | distancia entre ejes de 70 mm, cierre rápido estándar |
Un bloque de aluminio diseñado para durar
En cuanto se coge el F64-V3, el mensaje es claro: estamos ante una pieza de ingeniería, no un simple accesorio. El chasis es de aluminio mecanizado con CNC y anodizado, y el panel frontal es una placa de aluminio de 5 mm de grosor. El resultado: cero flexión, cero holgura, una rigidez total incluso cuando se le somete a un esfuerzo máximo. Los acabados están a la altura: frontal cepillado y grabado con láser, biseles nítidos, botones y ruedas de aluminio fríos al tacto. Ascher lleva años trabajando en este nivel de fabricación y el F64-V3 sigue siendo un referente en su género. Con sus 285 mm de diámetro, se sitúa justo entre un formato de Fórmula pura y un uso GT, lo que lo hace versátil según las categorías en las que se compita.
Sesenta y cuatro entradas, y no te pierdes
De ahí viene el nombre: 64 entradas configurables, y aún más si se aprovechan los modos de los codificadores. En concreto, cuenta con 14 pulsadores multicolores con un tacto nítido (dos de ellos están protegidos por una tapa para evitar pulsaciones involuntarias), dos joysticks de 5 ejes a cada lado, dos codificadores con pulsador, dos codificadores para el pulgar y dos codificadores giratorios de 12 posiciones. Es una densidad de entradas impresionante, pero la disposición sigue siendo clara. Los clics de los mandos giratorios están perfectamente calibrados, cada posición se nota claramente, lo que evita tener que contar a ciegas en plena carrera. Los interruptores de la parte trasera permiten cambiar el comportamiento de los codificadores y los mandos giratorios entre el modo pulsador y el modo de cambio de marcha, lo que permite configurar el volante exactamente según el estilo de conducción de cada uno.
Paletas y embrague: la esencia de la sensación al conducir
Las levas de cambio son magnéticas, están mecanizadas en aluminio y anodizadas en negro. Al utilizarlas, se percibe ese chasquido seco y nítido en cada cambio de marcha, una respuesta firme que no deja lugar a dudas sobre la acción. Son bastante rígidas y, sinceramente, un poco ruidosas en comparación con algunas de la competencia, pero esa firmeza contribuye a la precisión. Las levas de embrague, por su parte, giran sobre sensores de efecto Hall sin contacto y ofrecen un recorrido largo y muy suave. Ahí es donde el F64-V3 destaca en las salidas: el sistema de punto de deslizamiento se calibra electrónicamente en incrementos de 1 % y luego se ajusta con una precisión de 0,1 %. En la práctica, se consigue una salida limpia y repetible, y el ajuste fino del punto de acoplamiento del embrague hace que las salidas sean mucho más predecibles carrera tras carrera.
En la pista: lo que realmente se siente
Con el volante en la mano y un sistema de transmisión directa, el F64-V3 pasa desapercibido, en el buen sentido. Está bien equilibrado y la forma de las empuñaduras, con sus agarres de goma ligeramente más gruesos que en otros modelos, ofrece un agarre firme y cómodo. En las tandas largas, esta ligera elasticidad de la goma evita la fatiga y se mantiene un agarre firme incluso sin guantes. El único inconveniente de este revestimiento adherente es que atrapa el polvo y las pelusas con bastante rapidez, por lo que hay que limpiarlo de vez en cuando. En cuanto a la ergonomía, hay que prestar atención a los codificadores para el pulgar, situados bastante bajos: en plena curva, cuando las manos permanecen en la parte alta del aro, alcanzarlos para ajustar los frenos o la configuración requiere soltar un poco la posición. Si se utilizan mucho estas ruedecillas en mitad de una curva, es una limitación que hay que tener en cuenta. Por lo demás, los botones y los joysticks se adaptan bien a los dedos y responden con una precisión inmediata.
Sin pantalla, una elección deliberada
El F64-V3 no dispone ni de pantalla ni de LED de revoluciones. Se trata de una elección deliberada. Por un lado, se mantiene un volante sencillo, sin distracciones, totalmente centrado en los mandos. Por otro lado, si se quiere visualizar marchas, delta y alertas, hay que contar con una pantalla externa tipo DDU, lo que supone un gasto adicional nada desdeñable. En este nivel de gama y de precio, la ausencia de un panel de instrumentos integrado es el principal aspecto que puede hacer que uno se lo piense, dependiendo de su cabina.
USB o SC: cómo elegir la versión adecuada
Este es un aspecto que no hay que pasar por alto a la hora de comprarlo. El F64-V3 está disponible en dos versiones. La versión USB se conecta directamente por cable y funciona con cualquier base compatible; es la opción universal. La versión SC utiliza la tecnología inalámbrica propia de Simucube y solo es compatible con una base Simucube 2 (o una Simucube 1 equipada con el módulo Bluetooth). La conexión inalámbrica se describe como sin latencia, con unas 800 horas de autonomía y recarga mediante USB-C. En otras palabras, si no utilizas Simucube, opta por la versión USB. En cuanto al montaje, el volante tiene una distancia entre ejes estándar de 70 mm y se adapta a los sistemas de fijación rápida habituales del mercado.
¿Para quién, al fin y al cabo?
El F64-V3 no es un volante de gama básica y tampoco pretende serlo. Es una herramienta para pilotos exigentes, pensada para aquellos que buscan una fabricación impecable, una gran cantidad de entradas para mapear y un sistema de embrague realmente útil en competición. Para el piloto de simulación ocasional, la densidad de mandos y el precio resultarán excesivos. Para el aficionado exigente o el competidor, es una obra maestra que cumple todas sus promesas.

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