Volante MOZA ES : Pruebas y opiniones | Lo que vale realmente en 2026
Volante MOZA ES: Mi breve reseña
El MOZA ES es el volante básico diseñado para descubrir la tecnología Direct Drive sin arruinarse. Formato GT compacto de 28 cm, aro de microfibra cosido a mano, chasis de aleación de aluminio y 22 botones programables. Se conecta a las bases MOZA (R5, R9 V2, R12) y está dirigido a principiantes y usuarios de nivel intermedio de PC que montan su primera configuración inteligente.
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Lo que nos ha gustado
- Chasis de aleación de aluminio rígido y con un buen acabado
- Excelente relación calidad-precio para descubrir el Direct Drive
- Botones y paletas con un tacto de primera calidad para su categoría
- Incluye sistema de liberación rápida MOZA, lo que facilita el cambio de volante
- Anillo de LED para un entrenamiento inmersivo
- Personalizable mediante el módulo «Formule» por unos cincuenta euros
Las reservas
- Empuñaduras de microfibra algo duras; la comodidad disminuye en sesiones largas
- Diámetro reducido de 28 cm, menos estable que un volante de tamaño normal
- Sin codificador rotativo, ajustes de recorrido limitados
- Compatible únicamente con las bases MOZA (PC); no hay versión para Xbox
- No suele venderse por separado, sino que se ofrece en un pack con la base
Ficha técnica
| Diámetro | 28 cm (formato GT compacto) |
| Llanta | microfibra cosida a mano |
| Chasis | aleación de aluminio |
| Palés | aleación de aluminio |
| Botones | 22 programables |
| Iluminación | anillo de LED de velocidad (RGB) |
| Liberación rápida | sistema MOZA incluido |
| Peso | unos 900 g (versión estándar) |
| Bases compatibles | MOZA R3, R5, R9 V2, R12 |
| Plataforma | PC |
La forma más inteligente de iniciarse en el Direct Drive MOZA
El ES ocupa un lugar concreto en la gama MOZA: es el volante que se pone en manos de quienes se pasan al Direct Drive por primera vez. Se suele vender en un pack junto con una base asequible como la R5, y asume sin pretensiones su posicionamiento como modelo de gama básica. Se trata de un volante que se centra en lo esencial, pensado para ofrecer una introducción coherente al mundo de la simulación, más que como un objeto de lujo.
Una fabricación más cuidada de lo que su precio podría hacer pensar
La primera sorpresa positiva es la estructura. El chasis y la placa de botones son de aleación de aluminio, rígidos y con un buen acabado, muy lejos del plástico hueco que uno suele temer en este rango de precios. El aro está recubierto de microfibra cosida a mano, bien tensada y agradable al tacto. El conjunto transmite solidez y da confianza en cuanto a su durabilidad. Se trata de materiales adaptados a un presupuesto determinado, pero el montaje no escatima en calidad: las paletas de cambio de aluminio encajan con precisión y cuenta con el sistema de liberación rápida propio de MOZA, lo que simplifica mucho los cambios de volante más adelante.
Cómodo de manejar y en la pista, un formato GT compacto
Con sus 28 cm de diámetro, el ES es notablemente más pequeño que los demás volantes de la marca. En la práctica, uno se acostumbra rápidamente: su tamaño permite manejarlo con facilidad y se adapta bien a una conducción tipo GT o de carretera. Sin embargo, este tamaño reducido tiene una contrapartida que se nota al jugar. Al encadenar entradas en curvas cerradas, el diámetro reducido exige movimientos más amplios y da una sensación algo menos firme que un volante de tamaño normal. Los agarres de microfibra se adaptan bien a la mano y no resbalan, pero carecen de suavidad: en sesiones largas, o sin guantes, se nota la firmeza del revestimiento y la comodidad acaba mostrando sus límites. Las levas y los botones, por su parte, ofrecen un tacto sorprendentemente de alta gama, muy por encima de lo que ofrecen los volantes para el gran público del mismo precio.
22 botones y un anillo luminoso, pero sin codificador
En cuanto a los controles, el ES cuenta con 22 botones programables, suficientes para configurar sobre la marcha la mayoría de los ajustes sin soltar el volante. El anillo LED de revoluciones, la famosa firma luminosa de MOZA, está presente y aporta un verdadero plus de inmersión para sincronizar los cambios de marcha de un solo vistazo. Lo que realmente se echa en falta es la ausencia de codificadores giratorios: para ajustar con precisión la configuración del motor o el reparto de frenada vuelta tras vuelta, hay que recurrir a los botones, lo que limita un poco la variedad de ajustes durante la carrera. No es nada insuperable para un principiante, pero es el tipo de detalle que te empuja a actualizar el juego a medida que vas mejorando.
Compatibilidad: el universo MOZA, y nada más
Lo que hay que comprobar antes de la compra. El ES solo se conecta a las bases Direct Drive de MOZA (R3, R5, R9 V2 y R12) mediante el sistema de liberación rápida propio de la marca. No es compatible con ninguna base de otros fabricantes, y no funciona fuera del ecosistema MOZA. Se trata de un volante diseñado para PC: si lo que buscas es jugar en Xbox, debes fijarte en la variante ESX, ya que el ES estándar no es compatible con la consola. Una vez aclarado esto, la integración es perfecta y el software Pit House lo gestiona todo sin problemas.
El mod «Formule», una idea realmente buena
Lo que hace que el ES sea tan ingenioso es su modularidad. Por unos cincuenta euros, MOZA ofrece un módulo que transforma la llanta redonda en un volante tipo Fórmula. La conversión supone un ligero ahorro de peso (se pasa de unos 900 g a casi 500 g) y la instalación se realiza simplemente desenroscando unos cuantos tornillos. En una base R5, esta reducción de peso hace que la retroalimentación sea más directa y ágil, y el diámetro de 28 cm mantiene las levas fácilmente accesibles. Por el precio que tiene, es una forma económica de disfrutar de dos estilos de conducción sin tener que comprar un volante completo.

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