Ascher Racing F28-SC V2 : Prueba y análisis | Lo que realmente vale en 2026

Ascher Racing F28-SC V2: Mi breve reseña

Este volante me dio la sensación de una verdadera herramienta de trabajo: muy legible en el FFB, sin florituras, lo que te ayuda a mantenerte preciso y constante en la pista. Sobre todo, tiene sentido para los pilotos de simulación de PC ya equipados con una base Direct Drive seria y una cabina rígida. La inversión tiene sentido si buscas rendimiento puro en lugar de ergonomía todo en uno.

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Pruebas y opiniones Ascher Racing F28-SC V2: el volante de Fórmula que no hace concesiones

En el segmento de volantes de Fórmula de gama alta para Direct Drive, el Ascher Racing F28-SC V2 ocupa claramente el nicho de "herramienta de precisión" más que el de "artilugio repleto de RGB". Es un volante diseñado para el rendimiento puro, sin pantallas ni trucos, para aquellos que conducen principalmente en PC con una base seria de Direct Drive.

Sobre el papel, promete una ergonomía de tipo monoplaza, una calidad de construcción prácticamente indestructible y una sensación muy directa de las fuerzas transmitidas por la base. En la práctica, la idea es sencilla: sin distracciones, solo lo esencial para ir rápido y mantenerse constante.

Mi enfoque para esta prueba fue concentrarme en tres áreas. La calidad percibida en la mano, la ergonomía en condiciones reales (tandas largas, multitarea durante las carreras) y, sobre todo, el nivel de información que deja pasar el volante, especialmente en los bajos potentes.

Diseño y fabricación: un bloque de metal construido para durar

En la mano, el F28-SC V2 se siente inmediatamente como una herramienta de pilotaje "real", no como un juguete. El cuerpo está mecanizado en aluminio, con una sensación de rigidez total. No hay flexión parásita, ni vibración estructural, ni siquiera en las bases Direct Drive de par motor. Puedes sentir que el chasis ha sido diseñado para soportar un par elevado sin flaquear.

Los puños están recubiertos de goma (o equivalente) que ofrecen un tacto firme y preciso. No es el agarre "más blando" del mercado, pero para una conducción intensiva es muy eficaz: la mano no resbala, incluso cuando la sesión se alarga. La densidad general del volante es tranquilizadora; se siente sólido sin ser excesivamente pesado.

Los cambios magnéticos son nítidos y limpios, con un clic que recuerda a los volantes de carreras modernos. No son ni demasiado duros ni demasiado blandos, un buen compromiso tanto para GT como para monoplazas virtuales. En cuanto a los pulsadores, destilan calidad industrial: nada revolotea ni suena hueco.

Esto puede decepcionar un poco a quienes les gustan los diseños con mucho color, pantallas y giros por todas partes. El F28-SC V2 sigue siendo sobrio, muy orientado a las funciones: pocos botones, pero bien situados. Sin pantalla integrada, sin LED de RPM. Es una decisión consciente, pero hay que ser consciente de ello.

Comparado con otros volantes más "de consumo" fabricados en plástico reforzado, el Ascher está claramente por encima del resto en términos de rigidez y seriedad percibida. En comparación con algunos de sus rivales de gama alta, destaca por su enfoque minimalista y su total ausencia de florituras.

 

Ajustes, personalización y compatibilidad

El F28-SC V2 es un volante USB "puro PC" para el ecosistema Direct Drive. No pretende ser universal en el sentido de las consolas, sino encajar perfectamente en una configuración seria, con una base compatible y un PC orientado a la simulación de carreras.

La compatibilidad nativa es vía USB, lo que simplifica la conexión pero requiere claramente el uso del PC. El volante suele estar diseñado para acoplarse a bases Direct Drive tipo Simucube / bases USB avanzadas, con un cierre rápido adaptado. Siempre que la base acepte volantes USB, la integración es sencilla y directa.

En cuanto a los ajustes, todo depende del software de base y de los propios juegos. El F28-SC V2 no tiene menús a bordo, ni pantalla, ni preajustes integrados. Es una elección clara: mantenemos el volante como interfaz física y dejamos la capa de software para la base y los simuladores. Para el usuario, esto significa que pasa un poco de tiempo en los menús FFB al principio, pero una vez que todo está alineado, apenas los toca ya.

La personalización real se refiere principalmente a la asignación de botones, codificadores y paletas. Esto es muy sencillo: cada mando se reconoce como una entrada independiente, lo que permite adaptar el perfil a cada simulación (F1, GT3, prototipos, etc.). Puedes tener un perfil "carreras" muy sencillo y un perfil "resistencia" más cargado de funciones, sin perderte nunca.

Al final, la curva de aprendizaje es bastante corta. Sólo se tarda unos minutos en conducirla, y después se van ajustando gradualmente los controles y la configuración del FFB para adaptarlos a tu estilo de conducción.

En cuanto al ecosistema, la F28-SC V2 se integra de forma natural en una configuración ya de por sí musculosa: bielas de célula de carga o hidráulicas, cambio secuencial o de compuerta, cockpit rígido. Es una rueda que tiene más sentido en una base de gama alta que en una pequeña base con correa.

En términos de capacidad de actualización, esta es una compra a largo plazo. Mientras tu configuración siga orientada a PC + Direct Drive, este volante no será un punto débil.

Sensación de juego: lectura de la empuñadura y control quirúrgico

Donde realmente destaca el F28-SC V2 es en la pista, especialmente con una base Direct Drive ya bien ajustada. Su rigidez estructural y la falta de flexión hacen que la respuesta de fuerza sea extremadamente limpia. El volante no filtra nada mecánicamente, y eso es una excelente noticia para la respuesta de agarre.

Puedes sentir exactamente lo que hacen los neumáticos.

En curvas medias y rápidas, el volante se mantiene notablemente estable. Las ligeras variaciones de carga, los inicios de deslizamiento y la transición entre agarre y sobreviraje se leen con gran claridad. El centro de gravedad es muy claro, sin ninguna zona muerta "blanda" que difumine las sensaciones. Pones el coche donde quieres, y lo mantienes ahí.

Al frenar bruscamente, sobre todo en un monoplaza virtual, puedes aprovechar al máximo la precisión. Las correcciones de microángulo se realizan de forma natural, sin tener que luchar contra la inercia del volante. Para frenar en pista, esto es una verdadera ventaja: puedes modular el ángulo con un grado de delicadeza muy cómodo, incluso bajo tensión.

En los vibradores, el volante transmite bien las texturas sin entrecortarse. Los impactos secos quedan marcados, pero la estructura no resuena, lo que evita la sensación de un volante "sonoro". Se siente la forma del vibrador y la frecuencia de las asperezas, sin ningún ruido mecánico. La pista sigue siendo fácil de leer.

El volante permanece limpio y legible, incluso cuando se le ataca.

El formato Fórmula de la F28-SC V2 realmente destaca cuando se trata de correcciones rápidas. El pequeño diámetro y el buen agarre de los puños permiten coger un derrape con un movimiento corto y preciso. Cuando la trasera se cala, el tiempo de reacción se reduce en comparación con una rueda GT grande. Puedes ser un poco más atrevido al entrar en las curvas, precisamente porque sabes que podrás recuperar el terreno perdido.

En sesiones largas, la constancia está a la orden del día. La posición de las manos es natural, los mandos importantes permanecen fácilmente accesibles y el agarre no cansa excesivamente los antebrazos. No es el volante más "relajante" que existe, pero para un Fórmula, el confort está bien gestionado. Se puede pasar de un stint al siguiente sin tener la sensación de estar luchando contra el equipo.

En términos de inmersión, la ausencia de pantalla o de LED no resta nada a la sensación de conducir un monoplaza virtual. Al contrario, incita a concentrarse más en la pista y en la información de la pantalla principal. La inmersión viene del vínculo directo con el coche, más que del accesorio visual.

En comparación con una base menos potente o un volante más básico, la diferencia se nota sobre todo en la finura de la información. El volante no "satura", ni siquiera cuando la base envía fuerzas elevadas. Siempre tienes esa sensación de espacio para maniobrar y controlar.

Aquí es donde la base y el volante cambian realmente la experiencia: ya no te conformas con sufrir el FFB, lo explotas.

¿A quién va dirigido? Lo que nos gusta, lo que no nos gusta

El F28-SC V2 está claramente dirigido a pilotos de simulación intermedios y avanzados, más orientados al PC y que conducen principalmente monoplazas, prototipos o GT modernos. Los principiantes muy motivados pueden aprovecharlo, por supuesto, pero se beneficiarán realmente del volante si ya tienen una base seria de Direct Drive y un cockpit rígido.

Lo que más apreciamos es la calidad de construcción. La sensación de solidez y seriedad, nada más cogerlo, cambia la relación que tienes con el equipo. No tienes miedo de ir fuerte con el FFB. En segundo lugar, la precisión del tacto, especialmente en la fase de límite de agarre, está realmente por encima de la media. Por último, la ergonomía tipo Fórmula, con sus mandos magnéticos bien calibrados y su empuñadura compacta, favorece una conducción agresiva pero controlada.

La relación entre precisión, comodidad y versatilidad es claramente su punto fuerte.

Por otro lado, hay que tener en cuenta algunas limitaciones. La ausencia de pantalla, LED o funciones avanzadas puede frustrar a quienes gustan de centralizar toda la información en el volante. Tendrás que aceptar mantener la vista en la pantalla del PC o en un cuadro de mandos independiente. Su compatibilidad estrictamente orientada al PC lo hace menos atractivo para el usuario principalmente de consola. Por último, su precio lo sitúa en la categoría de inversión seria: es coherente con lo que ofrece, pero no es una compra "improvisada".

En términos de valor percibido, si consideramos el volante como un elemento central de una configuración evolutiva, la inversión está justificada. No estás comprando un artilugio que se sustituirá cada año, sino una herramienta que puede acompañar a varias generaciones de bases Direct Drive.

En lo que a mí respecta, lo veo menos como un "todoterreno para el gran público" y más como un volante de trabajo para corredores de simulación exigentes. Si ese es tu perfil, su propuesta tiene mucho sentido.

Veredicto: un volante de Fórmula diseñado para llevar Direct Drive al límite

El F28-SC V2 de Ascher Racing no cambia el juego con características llamativas, sino haciendo lo que mejor sabe hacer: transmitir las fuerzas de su base Direct Drive con una precisión casi quirúrgica. En una configuración orientada al rendimiento, se convierte rápidamente en el centro de control natural alrededor del cual se alinea todo lo demás.

En el mercado, se sitúa claramente en el segmento premium, pero con una filosofía minimalista. Sin pantalla integrada, sin LED, sin renunciar a la rigidez ni al tacto. Es un producto que abraza plenamente su naturaleza de especialista.

Lo recomendaría sin dudarlo a aquellos que conducen principalmente en PC, con una musculosa base Direct Drive, y que valoran la precisión, la consistencia y la lectura del agarre por encima de cualquier otra consideración. Para el jugador ocasional de consola o alguien que busque un solo volante para hacerlo todo (rally, camión, drift...), no es la opción más lógica.

Si estás buscando una rueda Formula genuina que sea sólida, ultra legible en FFB y diseñada para el largo plazo, esta F28-SC V2 puede claramente marcar la diferencia en tu configuración.

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