Heusinkveld Sim Pedals Ultimate+ : Prueba y análisis | Cuánto valdrá realmente en 2026
Heusinkveld Sim Pedals Ultimate+: Mi opinión rápida
El Heusinkveld Sim Pedals Ultimate+ es un juego de pedales de gama alta con célula de carga y amortiguadores hidráulicos, capaz de ejercer una fuerza de hasta 136 kg sobre el freno. Su frenado progresivo y su zona de control muy precisa lo convierten en un referente para el trail braking. Su robusta estructura metálica, sus ajustes prácticamente ilimitados y el software SmartControl completan un conjunto diseñado para durar. Recomendado para PC y para pilotos que ya están muy comprometidos con este deporte.
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Lo que nos ha gustado
- Frenado progresivo de un realismo excepcional (célula de carga + sistema hidráulico)
- Zona de control muy precisa, ideal para el «trail braking»
- Fabricación metálica resistente, diseñada para durar
- Personalización prácticamente ilimitada (ángulo, altura, dureza, tope)
- Software SmartControl completo (curvas, zonas muertas, perfiles)
- Uno de los embragues más realistas del mercado
Las reservas
- Compatible solo con PC, no con consolas
- Precio muy elevado, reservado a los aficionados comprometidos
- Una evolución modesta en comparación con el antiguo Ultimate
- Ocupación de mucho espacio en la plataforma
- Hay que vigilar el ligero juego y la alineación del muelle del acelerador
Ficha técnica
| Tipo | Sistema de pedaleo con célula de carga y amortiguadores hidráulicos |
| Configuración | 2 o 3 pedales (embrague opcional) |
| Fuerza de frenado máxima | 136 kg |
| Amortiguadores | 1 canal (acelerador), 2 canales (freno y embrague) |
| Freno | célula de carga + elastómeros termoendurecibles, 9 grados de dureza |
| Controlador | USB de 12 bits, carcasa metálica, certificado EMC |
| Construcción | acero cortado con láser de 3 mm, cojinetes lisos |
| Ajustes | posición, altura, ángulo (aproximadamente 15 grados), dureza, tope |
| Software | SmartControl (curvas no lineales, zonas muertas, perfiles) |
| Compatibilidad | Solo para PC (no para consolas) |
El sistema de frenado que establece un nuevo estándar
En el Ultimate+, todo parte del pedal de freno, y es precisamente este el que, por sí solo, justifica el estatus de gama alta de este juego de pedales. El freno se basa en una célula de carga (load cell) respaldada por un amortiguador hidráulico de dos vías y una pila de elastómeros termoendurecibles moldeados por inyección. En la práctica, se consigue una compresión progresiva cuya resistencia va aumentando como en un coche de verdad, sin ese «muro» artificial que se nota en los pedales de gama más modesta. La fuerza disponible alcanza los 136 kg, suficiente para reproducir los esfuerzos de un monoplaza de F3, LMP o Fórmula 1 cuando se llevan los ajustes al máximo.
Lo que más nos ha llamado la atención es la precisión de la zona de control. Entre el 50 y el 90 por ciento de frenada, hay una gran cantidad de matices aprovechables que lo cambian todo a la hora de dosificar. Frenar a fondo y luego soltar gradualmente se convierte en un gesto de una precisión casi quirúrgica, y el amortiguador de dos vías hace que la respuesta del pedal sea tan clara como la aplicación de la fuerza. Hay nueve ajustes de dureza disponibles, desde muy suave hasta extremadamente firme, y Heusinkveld asegura que los elastómeros no pierden rendimiento ni siquiera tras un millón de ciclos.
Acelerador y embrague fabricados con el mismo material
El acelerador no es un simple resorte. Incorpora un amortiguador hidráulico de un solo canal que frena el recorrido al pisarlo, lo que proporciona un pedal con un tacto completo y equilibrado, con un rebote nítido. La dosificación de la transferencia de masas al acelerar es francamente natural, y el recorrido ajustable permite acortar la carrera según las preferencias. Se aprecia un ligero juego en la articulación y, al igual que en la generación anterior, un muelle que debe estar bien alineado para evitar que se incline ligeramente, aunque no es nada grave.
El embrague, disponible en el juego de tres pedales o como accesorio independiente, es uno de los mejores que hemos probado. Su leva trasera imita el comportamiento de un muelle de diafragma, con una resistencia que varía a lo largo del recorrido y un punto de deslizamiento ajustable, mientras que el amortiguador de dos vías aporta esa sensación de mecánica real. La carga disminuye al llegar al fondo, exactamente igual que en un embrague real, un detalle muy valioso para las salidas desde parado.
Fabricación a nivel industrial
El Ultimate+ no oculta sus ambiciones. Las placas de acero cortadas con láser tienen un grosor de 3 mm, los puntos de pivote incorporan cojinetes lisos para mayor suavidad y durabilidad, y el conjunto es notablemente más imponente y pesado que el modelo Sprint de la marca. El nuevo controlador USB de 12 bits está alojado en una carcasa totalmente metálica, una elección que limita las interferencias electromagnéticas a las que es sensible una célula de carga, y que ha superado las pruebas de compatibilidad electromagnética (EMC). Estamos ante un pedal diseñado para durar años, en lugar de temporadas.
Ajustes ilimitados y el software SmartControl
Probablemente sea el juego de pedales más personalizable del mercado. Cada pedal se ajusta en varios ejes: posición longitudinal, altura mediante las placas de apoyo, ángulo de unos quince grados, resistencia y tope. Se adapta todo al cockpit, a la posición de conducción y al tipo de disciplina virtual sin renunciar a nada. La gran novedad de esta versión es la llegada de SmartControl, el software propio ya probado en el Sprint. Permite calibrar, trazar curvas de salida no lineales, gestionar las zonas muertas y ajustar la fuerza de frenado sin necesidad de recalibrar, para luego guardar y compartir varios perfiles. Los ajustes se almacenan directamente en el pedal.
Así queda, con el acelerador a fondo
En la pista virtual, la primera sensación es la de una seguridad bajo el pie que pocos pedales ofrecen. Al entrar en una curva, se pisa el freno con confianza porque el aumento de la fuerza es perfectamente perceptible y repetible en cada vuelta. El trail braking se convierte en un auténtico juego: se suelta el freno progresivamente manteniendo la parte delantera cargada, y la modulación precisa permite mantenerse al límite de adherencia sin bloquear. En sesiones largas, el pedalier sigue siendo cómodo y constante, sin desviaciones en su comportamiento. Un consejo fruto de nuestra prueba: no hace falta apuntar desde el principio a los 136 kg; unos ajustes más moderados suelen ofrecer un mejor control y un «trail braking» más natural para la mayoría de los ciclistas.
Compatibilidad y posicionamiento
Un aspecto fundamental antes de cualquier compra: el Ultimate+ solo funciona en PC, a través de USB y del software SmartControl. No es compatible con las consolas Xbox ni PlayStation, por lo que hay que combinarlo con una base y una configuración de PC. Se trata de un producto claramente destinado a los aficionados a las carreras de simulación que ya están comprometidos con este mundo y dispuestos a pagar el precio que sea necesario por lo más avanzado del mercado. En comparación con la generación anterior, la evolución radica sobre todo en SmartControl, en una fabricación más resistente y en la durabilidad, más que en una revolución en cuanto a sensaciones. Para quienes se inician en este mundo o juegan de forma ocasional, el precio es desproporcionado y el Sprint es más que suficiente. Pero para el aficionado exigente que busca un frenado de referencia y un juego de pedales diseñado para durar, el Ultimate+ sigue siendo una apuesta segura.



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