Pedal MOZA SR-P : Prueba y análisis | Cuánto valdrá realmente en 2026
Pedal MOZA SR-P: Mi breve opinión
El MOZA SR-P es un pedalero de dos vías (freno y acelerador) fabricado en acero, cuyo freno se basa en una célula de carga de 100 kg respaldada por un sensor de ángulo. Lo hemos probado como una opción seria para iniciarse en el frenado por presión, con un acelerador de tipo orgánico y multitud de ajustes. El embrague es opcional, y todo se controla desde el software Pit House en el ordenador. Por su precio, está claramente por encima de su categoría.
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Lo que nos ha gustado
- Freno real con célula de carga (100 kg) asistido por un sensor de ángulo
- Chasis de acero de alta resistencia, muy rígido bajo fuertes presiones
- Encoders magnéticos de 15 bits (32 768 PPR) en todos los pedales
- Distancia y altura de las placas ajustables
- Acelerador orgánico fácil de dosificar
- Excelente relación calidad-precio para un pedal con célula de carga
- Muy fácil de modificar y personalizar
Las reservas
- El freno es demasiado elástico en la configuración de fábrica; hay que ajustarlo.
- Pit House ignora la célula de carga por defecto; configuración obligatoria
- Se entrega con dos pedales; el embrague se compra por separado
- No es compatible con consolas (solo PC)
- El kit de accesorios para variar las sensaciones es opcional
Ficha técnica
| Configuración | 2 pedales (freno + acelerador), embrague opcional |
| Sensor de freno | célula de carga de 100 kg + sensor de ángulo |
| Resolución | codificador magnético de 15 bits, 32 768 PPR |
| Ajuste del freno | muelle + bloque amortiguador (kit opcional hasta 6 niveles de amortiguación) |
| Acelerador | tipo orgánico, sensor de ángulo |
| Material | chapa de acero de alta resistencia |
| Ajustes | distancia entre los pedales y altura de las placas ajustables |
| Conectividad | USB a PC, software MOZA Pit House |
| Compatibilidad | Solo para PC (compatible con bases de terceros), no para consolas |
| Dimensiones | 410 x 310 x 170 mm |
| Peso | aproximadamente 4,3 kg (configuración con 2 pedales) |
| Se suministra con | cable USB y herramientas |
Una célula de carga accesible, sin el precio de entrada habitual
Pasar de un pedal con potenciómetro a un freno con célula de carga suele ser el momento en el que más se gana en constancia en el cronómetro. El MOZA SR-P aborda precisamente este aspecto: ofrecer un auténtico freno de presión sin exigir el presupuesto de un modelo de gama alta. Se entrega en configuración de dos pedales (freno y acelerador), y mantiene el embrague como opción para quienes conducen con caja de cambios manual H. Nada más sacarlo de la caja, se nota que MOZA no ha escatimado en lo esencial: el chasis es macizo y el montaje sobre una cabina rígida se realiza sin holgura.
Acero en lugar de plástico
La primera sorpresa positiva es de carácter físico. El conjunto está fabricado en chapa de acero de alta resistencia y, en la báscula, el dúo marca unos 4,3 kg con unas dimensiones de 410 x 310 x 170 mm. Se atornilla, se aprieta, y nada cede ni siquiera cuando se pisa el freno con todo el peso del cuerpo. Esta rigidez lo cambia todo: en un pedalier que se flexiona, la presión carece de referencia, mientras que aquí la estructura aguanta y ofrece una resistencia clara. Al usarla, da la sensación de estar manejando un material que cuesta entre dos y tres veces su precio, y es precisamente ahí donde la SR-P destaca frente a los juegos de gama básica fabricados íntegramente en plástico.
El freno: ahí es donde todo se decide
El corazón del pedalier es su freno de doble sensor. MOZA combina una célula de carga capaz de medir hasta 100 kg y un sensor de ángulo, cada uno de los cuales controla una fase distinta del recorrido. El inicio de la presión se controla mediante el ángulo, lo que permite dosificar la activación de forma suave; posteriormente, la presión toma el relevo en la parte media y final del recorrido, cuando se busca una frenada más enérgica. En la práctica, ya no se frena en función de la distancia recorrida por el pedal, sino de la fuerza que se aplica, y eso es lo que hace que el frenado al límite y el «trail braking» sean mucho más predecibles. La dureza se ajusta mecánicamente mediante una combinación de muelle y bloque amortiguador, y un kit de accesorios opcional permite obtener hasta seis sensaciones diferentes, dependiendo de si se busca una respuesta suave, al estilo de un coche de carretera, o una suspensión muy firme.
Una sensación cruda al principio, que hay que saber dominar
Seamos sinceros en cuanto al tacto: con el ajuste de fábrica, el freno nos pareció demasiado elástico. El recorrido inicial del muelle es largo y da esa sensación esponjosa que no nos gusta, a mil leguas de un pedal de un coche de verdad, que apenas se mueve una vez que el circuito hidráulico está bajo presión. La buena noticia es que el SR-P se puede domar. Se puede ajustar mecánicamente la sensación, y la comunidad ha llevado esto al extremo sustituyendo el muelle por casquillos de monopatín, esos conos de goma que endurecen notablemente la presión. Una vez superado este paso, el pedal se vuelve firme, progresivo y, francamente, impresionante. Hemos vuelto a encontrar exactamente el tipo de freno que inspira confianza al iniciar una frenada brusca, aquel en el que nos atrevemos a frenar más tarde porque sabemos con precisión dónde se encuentra el punto de bloqueo.
Lo que hay que saber sobre la trampa del software Pit House
Hay un detalle que hay que ajustar sin falta para sacar el máximo partido al pedalier, y nadie lo destaca lo suficiente. Por defecto, el software MOZA Pit House calibra el freno a 100 % de recorrido e ignora por completo la célula de carga. En otras palabras, puedes comprar un freno de presión y acabar frenando como si fuera un potenciómetro sin darte cuenta. Hay que entrar en Pit House y cambiar la curva para que se base en la lectura de la célula de carga para que la magia surta efecto. Es cuestión de unos pocos clics, pero mientras no lo hayas hecho, te estás perdiendo el principal atractivo del producto. Una vez corregida la configuración, el SR-P se sitúa directamente entre nuestros pedales favoritos de su categoría.
Acelerador orgánico y ajustes
A la derecha, el acelerador presenta un diseño denominado «orgánico», articulado al suelo como el pedal real de un coche. La trayectoria del pie sigue la del pedal, lo que hace que la dosificación del acelerador resulte más natural, sobre todo al salir de una curva, cuando se busca recuperar potencia sin perder adherencia. Tanto el acelerador como el embrague opcional se basan en sensores de ángulo, y el conjunto de pedales utiliza un codificador magnético de 15 bits con 32 768 puntos por vuelta, más preciso y estable a largo plazo que un sensor de efecto Hall. En cuanto a la ergonomía, la distancia entre los pedales y la altura de las placas de apoyo son ajustables, lo que permite adaptar el triángulo a la morfología y al estilo de conducción de cada uno. Se incluyen un kit de herramientas y un cable USB para montarlo todo.
Compatibilidad: diseñado para PC
Un punto clave antes de sacar la tarjeta de crédito: el SR-P es un pedalero para PC. Se conecta directamente al ordenador mediante USB y se calibra en Pit House, sin depender de una base MOZA, lo que permite utilizarlo con equipos de otras marcas. Sin embargo, no se ha anunciado compatibilidad con consolas, ni con PlayStation ni con Xbox. Es lógico en el caso de un pedalero USB independiente, pero si tu configuración funciona con una consola, este no es el producto que debes elegir. Cabe destacar también que no es compatible con los accesorios de la gama SR-P Lite.
Nuestra valoración tras el uso
El MOZA SR-P cumple con el requisito más importante a la hora de progresar: un verdadero sistema de frenado por presión, en una carcasa de acero, a un precio que sigue siendo razonable. Requiere un mínimo de implicación —el tiempo necesario para configurar el software en la célula de carga y, si es necesario, ajustar el freno—, pero el esfuerzo se ve ampliamente recompensado. Lo recomendamos al simracer de PC motivado que quiera dar un salto cualitativo en materia de frenado sin aspirar desde el principio a lo más alto de la gama.



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